El Cine como forma expresiva y estética

domingo, 10 de enero de 2010

Más sobre Avatar

Por Sara Garvía

Película toda ella realizada bajo la tecnología del 3D con un presupuesto de unos 237 millones de dólares y con diez años de trabajo. Dirigida e ideada por James Cameron. Ya está reconocida como el cuarto film más taquillero, tras Titánic, del mismo director, El Señor de los Anillos de Peter Jackson y Piratas del Caribe de Gore Verbinski. Todas ellas fueron superproducciones con un enorme presupuesto y tiempo. ¿Será entonces que se necesita precisamente eso para que una película resulte record en taquilla y en recaudación económica?, aparte de ser también premiada en Hollywood.
Avatar, película de animación totalmente maniquea, con cierto parecido a la obra gráfica del artista inglés Roger Dean, conocido durante la década de los 60 por sus dibujos de álbumes de discos con paisajes y seres fantásticos. Nos plantea la trama que ya nos han planteado tantas otras películas, especialmente las dirigidas por este director. Lo destructible, avaricioso y egoísta que puede llegar a ser el ser humano. El film nos introduce en un mundo, llamado Pandora, planeta exuberante en vegetación, y rico en un mineral muy cotizado por los humanos. Por un lado están los militares que buscan explotarlo y por otro, los científicos y ecologistas, encabezados por la doctora Grace Augustine, Sigourney Weaver, que sólo quieren estudiarlo. Aquí aparece la figura del héroe, Jake Scully, encarnada por Sam Worthington, al que ya vimos en Terminator Salvation. Militar paralítico que debe involucrarse en la misión científica, consistente en la creación de los avatares, seres azules con adn humano.
Ansias de libertad, acción y romance. Algo así como un Pocahontas con seres azules. Los personajes femeninos también adquieren protagonismo en el film. En este caso aparece Neytiri, princesa Na´vi, encarnada por Zoe Saldana. La policía de aduanas de La Terminal, Steven Spielberg. Heroínas, con carácter, dispuestas a luchar. Como las que protagonizaron otras películas del mismo director, Sarah Connor en Terminator; la teniente Ripley en Aliens y Mary Elisabeth Mastrantonio en El Abismo.
Diez años de trabajo, esto fue el tiempo que le llevo a James Cameron realizar su “sueño” Comenzó a idear la trama y personajes sobre 1995 pero a causa de la imposibilidad técnica, no pudo empezar la película hasta hace unos años.

El arranque es algo flojo, nos presenta al protagonista, su historia y porque debe involucrarse en la misión de ir a Pandora, le sigue una vista espacial de la tierra y el nuevo mundo, para ya presentarnos a los habitantes del planeta. El ritmo comienza a fluir con primeros planos muy cortos, que de vez en cuando dan paso a un plano general de paisajes, travelling por el aire, estupendos para una película destinada a ser vista en 3D. El ritmo sube cuando el héroe entra por primera vez en el nuevo mundo. El espectador se siente identificado en él, todo es nuevo, la vegetación, los animales y los habitantes del planeta, su idioma y sus costumbres. Pero todo se tuerce y comienza la batalla, entre buenos de color azul, y malos de color caqui. Aquí, el ritmo sigue siendo alto, manteniendo al espectador en constante tensión. Pero esa constante y demasiada tensión acaba transformándose en un deseo de que la batalla y la película terminen. Más de dos horas y media de película llega a ser demasiado para un guión tan flojo, con diálogos y personajes demasiado familiares y poco novedosos.
Si algo destaco, es la banda sonora. Como en otras películas de James Cameron, está en manos de James Horner. El cual ya había trabajo con el director en Titanic. La música nos recuerda mucho a otras películas del compositor; Braveheart, Apollo 13 y Una mente Maravillosa.

sábado, 9 de enero de 2010

Alex Roman

Una propuesta muy interesante de Juan Perucho:

http://vimeo.com/7809605

El sueño de Alejandría

Por Juan Perucho Alcalde


The Fall, de Tarsem Singh. productor y guionista, aunque dirigida por Spike Jonze y David Fincher, esta basada en la película búlgara Yo ho ho (1981) la cual parece haber desaparecido del mapa. En España se llamo sorprendente y lamentablemente, el sueño de Alejandría, lo cual hace suponer que quien eligió el nombre nunca vio la película. Si hubieran dejado el original "the Fall" o incluso traducido, "la Caída", hubiera sido mucho más sugerente y acorde con el film, fué timidamente estrenada en 2006, ganando varios premios como mejor película en el Festival de Cine de Sitges y una Mención Especial en el Festival Internacional Cine de Berlín en 2007.

Cuenta la historia de una niña que estando en el hospital, se hace amiga de un recién tullido, el cual se la quiere camelar para que ella le traiga un bote de morfina con el fin de suicidarse, para conseguirlo se inventa una historia sobre la marcha en la que la niña tiene mucha voz y voto para hacer modificaciones a su gusto.
Antes que el propio guión, es preciso comentar la fotografía. Te engancha del primer al último fotograma. tiene unos escenarios increíbles, rodados en cerca de 20 países, según la fuente.
Lo espectacular es "real" ya que apenas tiene efectos de postproducción digital, de esa forma tanto los colores como la composición y la imaginación son "personajes" fundamentales de la película. El director diferencia mucho ambos mundos, el real con una puesta en escena sencilla, oscura y elegante enfrentada a el mundo fantástico en el que hay colores vivos y vibrantes (llegaron a pintar a los habitantes de una pequeña ciudad de azul como las casas para que se viera una ciudad azul vibrando), escenarios espectaculares que se funden unos en otros al antojo de la voz del narrador... pero a ambos lados de la mente humana, reside el amor, el dolor y las pasiones que hacen hervir la sangre como motor de ambas historias. La banda sonora es la 7ª sinfonía de L. van Beethoven y le aporta la intensidad dramática necesaria ya que con otra banda sonora podría parecer una película destinada al público infantil.

El guión resulta sencillo, hay pocos detalles insinuados y apenas se descubren nuevas cosas en un segundo visionado. Lo cual se justifica suponiendo que es una historia para una niña de 6 años. Las historias las que se cruzan y están continua y recíprocamente afectándose pues comparten personajes. Ritmo muy lento al principio y se anima a medida que la historia cobra interés. Pasa de ser una deprimente historia de hospital a una historia de venganza, amor, y acaba como un canto a la vida, a la fantasía y al cine. Dura mucho para un argumento tan sencillo, aunque el poder que la fotografía tiene sobre el espectador hace que sean dos horas estupendas si consigues no dormirte al principio.

Los protagonistas, hasta la fecha desconocidos, permiten ver la película sin prejuicios, permitiendo dejarse llevar por la historia. la actriz Cantinca Untaru, una pequeña inmigrante rumana en EEUU que trabaja en de temporera cautiva al espectador con su inocencia y al propio Lee Pace, actor de escena de riesgo inválido y con una demasiado milagrosa recuperación. Un punto de interés es la complicidad entre ambos, según tengo entendido hay escenas que se rodaron escondiendo la cámaras para que esa química saliera a la luz.
En conjunto entretiene, emociona, fascina pero también aburre, en cualquier caso se trata de una obra muy cuidada y con mucho que ofrecer.

Avatar o cómo hacer "la película del año" en 10 sencillos pasos.

Por Almudena M. Castro


¿Has visto Avatar? No, pero me han dicho que es como Pocahontas pero con pitufos grandes.
Hace ya un par de semanas que fui a ver Avatar, el tiempo suficiente para averiguar por qué no sabía si me había gustado. O más bien, qué era exactamente lo que me había disgustado. Avatar es una película estupenda, de lo más... entretenida. Resulta hasta inofensiva si no se tienen en cuenta sus aparentes pretensiones "reivindicativas" y se acepta por lo que es: una película infantil con la que muchos adultos no se aburren del todo. Como el negocio de Cameron me ha parecido tan básico y evidente, he decidido hacer una pequeño decálogo con los pasos a seguir si se quiere producir algo parecido. Cómo hacer rentable la "película del año".
1. El primer paso es el más importante: gástate mucha pasta. Pero que mucha más pasta. ¿Crees que es suficiente? Añade otros cuántos millones. Tu objetivo es hacer "la película más cara de la historia" y hay que tener en cuenta que Hollywood no suele escatimar en gastos.
2. Cuando creas que es suficiente, duplica ese presupuesto en promoción, promoción, promoción. Que no te tiemble la cartera, sólo este paso es quizás más importante que el primero.
3. Los "frikis" constituyen un público potencial, aún no explotado suficientemente. Si no consigues que esos piratas piojosos acudan en masa a las salas de cine, se descargarán tus películas en Internet. La Guerra de las Galaxias sigue vendiendo merchandising. Por algo será.

Para hacer una película de culto dentro de este ámbito sólo has de seguir otros sencillos pasos.
a. Tu género es la ciencia-ficción, no lo dudes.
b. Elige una temática "de moda" en la red. El título de la película podría surgir de un concepto utilizado en las redes sociales, por ejemplo.
c. Preferiblemente, utiliza algún recurso visual desconocido hasta la fecha. Si tu película introduce alguna innovación técnica en materia efectos visuales, 3D y programación, gustará por partida doble a los fanáticos de la tecnología.
d. Invéntate algún idioma de sonoridad exótica que hablen los buenos y con una gramática real que se pueda aprender a través de Internet. Como el élfico o el Klingon, pero en alienígena hippy, ¡lo tiene todo!
e. Los gatos son los amos de Internet. Será por los ojos...


4. Rómpete los cuernos a efectos especiales. Tu película es un espectáculo visual con la excusa de alguna historieta que te inventes por el camino. No te preocupes por el guión, tú contrata a expertos en 3D y cosas de esas, que algo surgirá.
5. De hecho, ¿para qué quieres un guión?. La gente va a que la entretengan, a ver imágenes alucinantes, no te compliques. Cuanto más simple, previsible e infantil sea la historia, mejor. Apuesto a que eres capaz de escribir algo así en un par de semanas. La única condición es que la trama sea completamente maniqueísta y que apeste a moralina. Si quieres, puedes incluso inspirarte en algún cuento para niños.
6. No te preocupes demasiado por ser original. El pastiche requiere mucho menos trabajo creativo.
7. Tu película tiene que funcionar. Esta es tu palabra clave: entretenimiento. Si careces de una narración interesante, todo lo demás debe funcionar a las mil maravillas. Las imágenes tienen que ser impactantes, pero además, el ritmo no puede decaer, en ningún momento. Ten en cuenta que quieres contar la nada más trivial durante más de 2 horas, la única forma de estructurarla sin matar a tu audiencia de aburrimiento es la dientes de sierra: una sierra con tantos dientes, que apenas se distingan los valles. Si alguien ha de morir de aburrimiento que sea por exceso de entretenimiento.
8. Empóllate bien el "petete". También visualmente, el mensaje debe ser inequívoco. Los buenos pueden ser, por ejemplo, azules, con ojos claros enormes de apariencia felina e infantil (deben inspirar ternura y empatía). Deben ser además antropomorfos, gráciles y juveniles (¡ni siquiera envejecen!), extremadamente esbeltos, anoréxicos de hecho, como esos otros alienígenas que salen en las revistas de moda. Si además van en pelotas por la vida, conseguirás sintetizar el puro erotismo, puro exotismo, resultarán absolutamente irresistibles. Los malos, en cambio, sudan, huelen mal, visten tonos oscuros y sucios, tienen el mal gusto de usar cicatrices asimétricas.
9. Cada bando encarna unos valores perfectamente definidos. Los buenos son espirituales, bellos, sensibles, místicos y milagrosos. Los malos son materialistas, imperialistas, egoístas, ateos, belicistas... poseídos por el mismísimo demonio. Retoma además algún valor de moda entre la sociedad, como el ecologismo y el amor por la naturaleza y algún mito históricos que encarne El Mal. Los nazis están muy vistos, ¿qué tal la colonización de América? Llévalo todo al extremo, sin ambigüedades: tecnología mata-naturaleza, mala. Flechas hechas con las ramas caídas de los árboles con la bendición de la Pachamama: buenas. En este sentido, no te preocupes por las posibles incoherencias: Cameron hace una crítica indiscriminada de la tecnología y el progreso, cuando esa misma tecnología es la que ha hecho posible producir una película como Avatar. En este sentido, me recuerda a la novela pastoril del siglo XVI degustada por la aristocracia, idealizando la vida en el campo de unos pastores que ni siquieran sabían leer. El príncipe melancólico que añora la Arcadia, el Paraíso perdido, cualquier tiempo pasado fue mejor, viva lo bucólico, pobrecito yo...
10. Necesitas un héroe: un Elegido que se redima de sus pecados para salvar a los Buenos. Un alma sencilla, porfundamente mediocre, pero pura y tocada por el Espíritu Santo, que encuentre la Verdad, se quede con la chica y se reencarne al tercer día en el Reino de los Cielos, con piernas nuevas.

Avatar, de James Cameron (2009).

Por Megan Pfeiffer.

Realmente nos narra la eterna historia del simple hombre que se convierte en héroe y salva a su pueblo. El protagonista es un veterano de guerra minusválido, al que después de la muerte de su hermano gemelo, le ofrecen su puesto para investigar Pandora, una luna del planeta Polyphemus. Puesto que los humanos no pueden respirar en Pandora, los científicos han creado unos cuerpos mezclando los genes humanos con genes de los nativos (los Na´Vi) y así poder explorar no solo la tierra y los animales, sino también aprender y enseñar a los propios nativos. Los militares, que aparecen con la función de proteger, tienen en mente otro plan.

James Cameron, tardo 12 años en hacer esta película. La tuvo en mente desde el estreno de ´´Titanic´´ (1997). Ya en el 2006 se puso manos a la obra con Avatar, aunque tomándose su tiempo para dar espacio esta película tan ambiciosa, esperando a que existiese la tecnología necesaria.
Hay teorías de que la película guarda mensajes políticos, hay gente que lo niega, pero quien vea la película podrá ver escenas de acción parecidas a guerras que estamos viviendo. Otra teoría, es que la película manda un mensaje ´´verde´´. Pandora es como imaginarse nuestra propia tierra, y en nuestro lugar unas criaturas que tienen una relación más intensa con la tierra.
Tipo de película, maniquea hasta la medula, eso se ve desde el principio de la película cuando sale el Coronel, con esa cara de querer sangre y esa cicatriz en parte de su cara. Con este personaje se define cuales serán los malos: Los militares.

Obviamente el bueno principal es el protagonista, que es guapo, al pobre se le acaba de morir el hermano, no puede caminar y sueña con volar. Junto a él los demás buenos son los científicos, que lo único que quieren es crear vínculos con Pandora y sus nativos.
Sabes al inicio de la película que tiene que tener un final feliz, y casi te hueles que la trama no va a ser demasiado elaborada o complicada de entender. Lo que desilusiona un poco cuando estás viendo la película, es el ir reconociendo detalles de otras películas.
Quien no ha visto un claro paralelismo con la historia de Pocahontas. El hombre que viaja a un nuevo mundo en busca de aventuras, la mujer libre que tiene obligaciones con su gente, los malos que planean devastar la tierra con el fin de hacerse ricos, y de paso matar algunos salvajes.
La conexión final, del protagonista con el Árbol Sagrado (para quedarse en su forma de avatar) puede recordarnos un poco a la película ´´Matrix´´ (Larry y Andy Wachowski, 1999), donde encontramos una separación entre el mundo real, y el mundo en el que vivimos. En Avatar, probablemente sea el cuerpo real, y el cuerpo del avatar.


La película, si hablamos de ella solo en el ámbito visual, es espectacular. Consigue que te sientas dentro de la película durante todo el tiempo que estás sentado, es entretenida, aunque en mi opinión un poco larga. Es dinámica, y solo hay algún que otro momento con narrativa más pausada. Cada detalle de la producción digital está completamente cuidada. Si hay que darle un diez en algo, habría que dárselo a la realización, la animación digital, y la capacidad imaginativa (sobre todo la capacidad imaginativa). El bosque, las plantas, los animales, las naves de combate, y bueno, el entorno en general, al mismo tiempo que sabes que nada es real, consigue que durante dos hora y media te lo creas todo.
¿Habría que ver esta película? En mi opinión sí, pero siempre que sea en piloto automático (al menos la primera vez), porque con lo que es la historia y el guión puedes sentirte un poco decepcionado.

Por amor al arte, N. Labute, 2003

Por Alba Luengo Ortiz


¿Qué es arte? ¿Cuál es su precio? ¿El arte debe ser moralmente correcto?

Durante y después de ver esta película, dirigida por Neil Labute en el 2003, mi cabeza parecía un generador de preguntas asociadas, la mayoría sin una respuesta objetiva, pero no por ello menos crítica.
Realizada con pocos medios, cuatro actores principales y algunos extras, que son capaces gracias a un argumento excepcional (a mi juicio lo más destacable), de mantenernos expectantes durante el desarrollo del film.

Estructura narrativa de sierra, en la que destacan las siguientes secuencias: el happening en el museo; la discusión con los amigos de Adam; la grabación en la casa de Evelyn; el encuentro de Jenny y Adam; la operación de estética de Adam y por último el culmen de la presentación de la tesis de Evelyn.
El guión, un tanto anodino, cobra especial relevancia al comienzo y al final (ambos brillantes) que nos enmarcan una trama compleja y de total actualidad, como es la de la obsesión por la superficialidad y de como los medios de comunicación influyen sobre nosotros y nuestras relaciones sociales. Todo ello aderezado con la conciencia crítica del arte contemporáneo.
Evelyn (Rachel Weisz, Hipatia en Ágora) representa el papel de artista feminista polémica. Como sucedería después con Art School Confidential (Terry Zwigoff, 2006), se proclama la figura del artista como un ser polémico, ya bien sea por él o por su obra. Si no se genera controversia no se es artista.
La fotografía correcta, con variedad de planos: cortos, picados, contrapicados, y planos secuencia al representar la casa de Evelyn y la muestra de la tesis.

Referencias feministas implícitas como Judy Chicago, “Esfuérzate por hacer arte, pero cambia el mundo”, “Sólo existe el arte. […] No a la indiferencia”… y un par de préstamos literarios, Dorian Gray y Gregor Samsa, ambos personajes metamórficos alusivos al cambio y personalidad voluble de Adam.
Psicología y biología mimetizadas por la ley de la supervivencia del más fuerte:
Materiales: carne humana y voluntad humana.
Tiempo: 18 semanas.
Resultado: un sujeto más atractivo, socialmente mejor aceptado, superficial, infiel, pero frágil por su condicionamiento genético.
¿Todo es subjetivo?

Camino, de Javier Fesser, 2008

Por Taís Carballes Balse



Inspirada en hechos reales, CAMINO es una película que nos transmite una aventura emocional en torno a una niña de once años que se enfrenta a dos sentimientos completamente nuevos para ella que experimentará a la vez: el amor y la muerte. Es la historia de los tristes últimos días de Alexia González-Barros, la cual padecía un tumor en la columna vertebral, que la hacía permanecer acostada soportando fuertes dolores durante varios meses antes de su muerte. Alexia y su familia pertenecían al OPUS DEI, facción integrista de la religión católica que ha hecho todo lo posible para conseguir su beatificación. Un tema que ha traído consigo numerosas críticas e incluso denuncias por considerarse que éste ha utilizado a Alexia como icono de mártir, para santificar el dolor y justificar la sumisión a sus postulados.

La niña, animada por su familia y asesores religiosos aceptó su enfermedad, el dolor y el sufrimiento y los consideró “una bendición” hasta el día de su muerte. Pero la película nos plantea, además, otro tipo de momentos que la propaganda católica oculta. Así como el que la niña pensase en situaciones que podría disfrutar si no fuese a causa de su muerte. Está claro que lo que más llama la atención de la película es la historia, la cual resulta así de impactante gracias a la magnífica realización de Javier Fesser.
El director cuida la imagen, los encuadres, las escenas, el guión… pero sobre todo el proceso de trabajo y el entusiasmo que se percibe por detrás de lo que ofrece al espectador.
Centrándonos en la música, Manuela Velles (hace de Nuria), participa en la banda sonora de la película. Aspecto que tiene una importancia relevante, puesto que ayuda a que la película se perciba con un mayor énfasis emotivo. Un magnífico y controlado proceso de elaboración que hace que la película reviva por sí misma.
CAMINO ha ganó los premios GOYA a la mejor película, dirección, guión original, elaborado por el director Javier Fesser; a la Mejor Actriz, Carmen Elías; al Mejor Actor de Reparto, Jordi Dauder, y a la Mejor Actriz Revelación, Nerea Camacho.Venía avalada por otros galardones: el Jose María Forqué, y el Sant Jordi entre otros.
Sin duda, una de las mejores películas españolas.

Barry Lyndon

Por María Penalonga Ramallal

Barry Lyndon (1975) de Stanley Kubrick, presenta una fotografía excepcional, a cargo de John Alcott, el cual recibió uno de los 4 Óscar que obtuvo la película. Se siguen a la perfección los encuadres, la regla de los tercios, planos, colorido,... creando un film agradable a nivel visual. Gran importancia de colores pardos en las prendas, en oposición con los trajes rojos de los capitanes, cargados de poder. Decorados y vestimenta espectaculares que reflejan el S. XVIII en el que se desarrolla la película. Como anécdota, es interesante saber que era tal la minuciosidad de Kubrick que hizo réplicas de los cepillos de dientes de la época y mandó diseñar los trajes que se veían en los cuadros.
Llena de juegos de luces y sombras, hablando de claves altas en el exterior; y claves bajas en el interior. Escenas rodadas con velas, sin utilizar focos, lo que generó un ambiente de escasa luz, y para el que fue necesario una lente Zeiss de 50 mm utilizado por la NASA. Un objetivo muy luminoso pero que reducía la profundidad de campo, por lo que las escenas parecen en ocasiones planas, sin perspectiva; y los actores pueden resultar hieráticos por estar limitados en sus movimientos.
¿La protagonista de Barry Lyndon? La música. Espectacular, a cargo de las adaptaciones de Leonard Rosenman. Desde el primer momento el ámbito sonoro cobra un papel relevante, con su inmediata aparición a modo de obertura la Sarabande de la Suite para clave nº 11 de Haendel.
En todo momento cumple su función a la perfección, habla por sí sola y es fiel a la imagen. Es importante saber que no se hicieron obras para el film sino que todo lo elegido es música clásica, excepto la música tradicional irlandesa de las primeras escenas.

Hablamos de compositores conocidos como Haendel, Schubert, Bach o Vivaldi; o marchas militares como los “Granaderos Británicos” o Hohenfriedberger, que mantienen atento al espectador en cada aparición, y elevan el ritmo narrativo, que en determinados momentos (sobretodo en la segunda parte) resulta lento.
En cuanto al ritmo, no ayuda el escaso número de planos cortos, y la cantidad de planos primeros y generales con los que se resuelve la imagen, acompañados en ocasiones con un zoom que sirve de transición entre ellos.
La cámara se caracteriza por no estar estática. Está en continuo movimiento, aunque los movimientos son lentos. Se recurre al travelling y en ocasiones observamos movimientos de cámara en mano, en las peleas; o movimientos circulares, contrarios al sentido de los protagonistas lo que genera una fuerte tensión en el espectador, además de elementos empleados por Kubrick como la tormenta, lluvia, música (instrumentos agudos como el flautín, o percusión), claves bajas, velas, escopetas, lanzas,… que en un principio pasarían desapercibidos, pero son evidentes generadores de tensión.
A pesar de que en su estreno Barry Lyndon fue un fracaso de público y crítica, porque era diferente a otras películas históricas, su calidad sonora y fotográfica es incuestionable.

EL SARGENTO DE HIERRO, Clint Eastwood (1986).

Por María Chacón Rubio
Película de acción dirigida y protagonizada por Clint Eastwood, donde interpreta al sargento Tom Highway (un veterano de la guerra de Vietnám y Corea), esta inspirada en la invasión de Granada en 1983.
Desde la primera escena podemos ver que se nos presenta un personaje fracasado contando batallitas de guerra en cárcel, con problemas de alcoholismo, incapaz de escalar en la jerarquía militar, divorciado, sin amigos. Toda la primera mitad es muy potente, el arranque del principio con imágenes de la guerra en blanco y negro a modo de documental me pareció atrayente para el espectador, pero lo que más destaca en esta parte es el guión realizado por James Carabatsos, lleno de frases románticas y bonitas alusiones a la audiencia femenina y bien pensante que escupe el Sargento Highway. Como consecuencia todo el que haya visto esta película se acuerda de una frase de éste mínimo. Los diálogos cargados de tacos es un elemento que se me asemeja a la “Chaqueta Metálica” (1987). Sin embargo esta es una película que hay que tomarse como una comedia muy negra que condensa de forma muy particular todos los film bélicos que por los años 60 no paraban de surgir.

La película flaquea sobre todo al final, ya que nos hace conscientes de su nula capacidad a la hora de representar un combate creíble, muy mal rodado y técnicamente flojo. Además desentona por completo con todo lo que estábamos viendo hasta entonces y hace que se dude de su parodia al mundo bélico, es una parte que me desconcierta.
No podemos decir que esta es una gran película, pero si me pareció interesante y me ayudó ha dejarme claro que sin lugar a dudas el momento de esplendor de la filmografía de Eastwood como realizador ha sido esta década, aunque haya por hay algún recital antiguo que me haga dudar.


Citas del Sargento Highway:
- "Soy el sargento de artillería Highway. He bebido más cerveza, he meado más sangre, he echado más polvos y he chafado más huevos (chuta el contenedor de basura) que todos vosotros juntos, capullos."
- "¡Ahora mis cojones contra los vuestros y perderéis!".
- "Os voy a hacer falta hasta para haceros una paja, os lo aseguro".

viernes, 1 de enero de 2010

Si la cosa funciona, W. Allen, 2009

La película acaba con el cambio de año... Y como el Pisuerga pasa por Valladolid... Me pedía el cuerpo decir algo sobre el cine de el famoso director neoyorkino. Después de Vicky, Cristina, Barcelona, acaso le apeteciera volver a reivindicar su propia identidad como ciudadano y en ello está una de las cualidades fundamentales del argumento: la ciudad como medio de transición. Seas una jovencita, un hombre maduro, una mujer menopáusica, un homosexual provinciano encerrado en el armario.... seas quien sea, llegas a Nueva York, incluso, al Nueva York más mugroso que puedas imaginar y tu vida se transforma radicalmente en sentido positivo. ¡Y además puedes comprar aprovechando la debilidad del dólar! Mucho mejor que La Habana...
Mientras la veía se me ocurrió que acaso contuviera alguna alusión consciente a La naranja mecánica, por aquello del aniversario, la iconografía del protagonista, ciertos fragmentos de ambientación musical y la relación asimétrica con la joven sureña recuerdan a F. Alexander... Pero comprendo que la idea es tan forzada como las críticas positivas al cine de Godard .

Imagen correcta, pero pobre... como de costumbre; ritmo irregular... como de costumbre. W. Allen se ha centrado tanto en los guiones, que se ha encontrado con los cineastas japoneses de los años treinta. Como en las películas de Ozu, los actores se dirigen al público... por supuesto sin las sutilezas de aquél, de modo comparable a las fórmulas empleadas por los dramaturgos europeos de los siglos XVI y XVII. Imagino que si W. Allen contemplara con detenimiento las obras de Shakespeare, hasta se le podrían ocurrir "genialidades" comparables a las que pergeñaron Sir Lawrence Olivier y Kenneth Branagh cuando se enfrentaron al dramaturgo británico.
El protagonista, quintaesencia proyectiva del propio W. Allen (como es habitual), identifica la genialidad con la capacidad de "visión global". Para partirse el culo... ¿Visión global? Sí, entiendo que es una de sus cualidades fundamentales: W. Allen tiene la visión global suficiente para satisfacer a la legión de seguidores "intuitivos"—borrachos de atomismo preconciliar— que cuando el propio director conduce al otro lado de la pantalla metamorfosea en estúpidos de solemnidad... Y en el horizonte, siempre la sexualidad... el argumento de siempre. Para mi gusto, al genio, al creador de alta cultura, le hace falta algo más que la visión global: tener ideas interesantes. Y Woody Allen lleva muchos años —demasiados— explotando la misma idea mediante comedias de situación de calidad media nunca demasiado alta. Claro, que si la cosa funciona...