El Cine como forma expresiva y estética

martes, 22 de diciembre de 2009

EL LADRÓN DE BICICLETAS, 1948. DE SICA

Por Inmaculada Pizzella Díaz


Si pusieran en cartelera una película de este tipo hoy en día, la mayoría de la gente se habría dormido en la sala…muchos la han calificado de insufrible…¿insufrible? Es obvio que cuando nos disponemos a ver una película de los años 50 en blanco y negro, sabemos que deberemos adoptar juicios críticos diferentes a los que tenemos cuando vemos las películas actuales que están en cartelera. Los temas, los ritmos, el ambiente son completamente distintos, por lo que se debe ser consciente que este tipo de películas no encajará con nuestros gustos modernos.
El ladrón de bicicletas, de 1948, es una película fielmente de estilo neorrealista italiano, cuyo mensaje es evidenciar la pobreza de unos ciudadanos cualquiera en la ciudad de Roma después de la segunda guerra mundial. La historia es sencilla, simple, casi minimalista, pero muy intensa y chocante hacia el espectador. La narración, es perfectamente clásica. Su estructura es cíclica: el protagonista sale de la multitud anónima en la primera secuencia y vuelve a ella al final, además comienza desesperado sin trabajo y finaliza de la misma manera.

Es un film puramente naturalista, casi podría interpretarse como un documental, que retrata la historia de una familia romana. Además de naturalista, el guión es muy sencillo y explicito, de diálogos cortos. En realidad el guión se queda en un segundo plano, ya que los personajes transmiten mucho más con sus gestos y sus situaciones, que con sus palabras. Si hubiese sido un film mudo, seguramente hubiese funcionado casi tan bien que con ese guión, porque la situación habla por sí misma. La tristeza que ahoga a los protagonistas se transmite en su rostro y en su desesperación por encontrar la bicicleta.
Maravillosamente fotografiada en un crudo blanco y negro, casi en tono documental, en una Roma antigua poblada por la miseria de ciudadanos anónimos que van dejando en escena su granito de arena evidenciando el ambiente de aquella época. Rodada en su mayoría en ambientes exteriores, con mucha afluencia de gente y con planos largos. Supongo que no se emplean decorados artificiales, sino que se rueda lo que hay según se ve, sin artificios, ni adornos. Con estas imágenes, directas y reales, podemos recrear tal cual las situaciones comunes de aquella época, a modo de documental.
Los personajes no son actores profesionales, sino seres corrientes, escogidos para interpretar escenas que seguramente habrán vivido en su vida real. Encontramos principalmente dos protagonistas, padre e hijo, y un protagonista simbólico, la bicicleta. Esta bicicleta es metáfora de muchas cosas, metáfora de una esperanza, de una resignación, de la importancia que algo tan absurdo ( para nosotros) como una bicicleta, en aquella época podía ser tan importante para una familia.
Lo único que endulza esta trama tan triste, es la relación de los dos protagonistas. Una relación fuerte y sólida, donde cada uno tiene su deber, pero se profesan mutuo amor y respeto. Una relación envidiable para muchos padres y muchos hijos de hoy en día. Y en realidad esta relación es la única que sobrevive a la desesperación y resignación de perder la bicicleta. Esta relación tiene muchos elementos en común con la relación también de padre e hijo de Charlie Chaplin con su “hijo adoptivo” en El chico, de 1921. Ellos también siguen unidos frente a todo tipo de incidencias y sucesos. Ambas parejas son cómplices, los unos en la búsqueda de la bicicleta y los otros en el procurarse un trabajo, donde el hijo rompía los cristales y el padre los arreglaba. Ambas parejas transmiten dulzura y amor, se protegen mutuamente y en ocasiones se muestran en pura simbiosis.
Y en realidad también estas relaciones eran naturales y verídicas. Era esta la parte positiva de aquella época, que las relaciones y las familias eran muy sólidas y unidas. Juntas se enfrentaban a todos los problemas que pudieran llegarles.Quien sabe si Vittorio de Sica, tomó algún ejemplo de esta película de Charlie Chaplin,
porque sin duda hay una imagen de los niños que son completamente iguales, sentados en el bordillo cabizbajos. En ambas películas el hijo simboliza la esperanza, las ganas de seguir adelante, la fuerza de vivir.
Es por la energía de los personajes que hace del Ladrón de bicicletas, una película menos triste de lo que nos parece a simple vista.
Quizás pueda interpretarse como una resignación a la pobreza. Una reflexión de lo difícil o casi imposible que resultaba conseguir una vida mejor. Como si un pobre debiera resignarse a ser pobre. Por más que se intente cambiar, comprando una bici o llevando a su hijo a comer a una trattoria, siempre será siendo pobre. Pese que al final, padre e hijo se pierden entre la multitud del pueblo, sin su bicicleta, ellos lo seguirán intentando, sin perder la esperanza de conseguir algo mejor, y siempre cogidos de la mano.

jueves, 10 de diciembre de 2009

“A sangre fría”, de Truman Capote en tres películas muy diferentes

Por Alba Luengo Ortiz


“Ni un alma del dormido Holcomb los oyó entonces: cuatro disparos de escopeta que acabaron –de incluirlos a todos- con seis vidas humanas”.
Truman Capote, A sangre fría


Cruenta historia basada en hechos reales que en la década de los sesenta consternó a gran parte de la sociedad americana. Presentada como “la primera novela basada en hechos reales” [ Véanse los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós, o los escritos históricos de Julio César], (en inglés non fiction novel), supuso la consolidación como escritor de Truman Capote. Tal fue el interés que suscitó, que en la actualidad tenemos acceso a tres películas de argumento variable: desde una adaptación de la novela [A sangre fría, (In Cold Blood), Richard Brooks, 1967] , a dos puntos de vista diferentes [Capote, Bennet Miller, 2005 e Historia de un crimen (Infamous), Douglas McGrath, 2006] sobre la investigación de los crímenes e interrogatorios de los asesinos por parte del escritor. [Cabe mencionar a Harper Lee, amiga de Truman, ayudante del mismo en la investigación y escritora conocida por su novela Matar a un ruiseñor]

ANÁLISIS ESPECÍFICO

A sangre fría (In Cold Blood), Richard Brooks.

Realizada en 1967, dos años después de la ejecución de los imputados, nos encontramos ante una película cuyo guión es quizás bastante fidedigno con la novela.
De estructura lineal creciente [5Planteamiento, desarrollo y desenlace] con secuencias en flashback, estamos ante un caso un tanto especial, ya que la imagen y el ritmo narrativo se complementan equitativamente; a pesar de que a partir de la mitad de la película el ritmo desciende. La imagen muy cuidada, gracias a la fotografía de Conrad L. Hall. [Remarcado director de fotografía, entre su filmografía destacan películas como Los profesionales (The Proffesionals, 1966 de Brooks) o más recientemente American Beauty (1999), de Sam Mendes]
La aplicación de planos generales, primeros planos (enfoques de los asesinos como elementos de psicología y tensión hacia el espectador), picados (tomas de la estación de autobuses), contrapicados, angulaciones (el personaje de Perry recogiendo una moneda de un dólar en la habitación de Nancy), plano-contraplano (escenas de carretera)…infinidad de tomas y secuencias que demuestran el manejo del lenguaje visual y cinematográfico con la ventaja y desventaja de trabajar en blanco y negro.
La iluminación predominante en claves bajas, con focos ocultos que crean tensión visual, remarcan la eficacia narrativa asociada a la imagen a través de las sombras propias y arrojadas de los protagonistas.
Acorde a la ideología de Freud, con metáforas a la figura paterna, estas se muestran explícitas en le momento del crimen, cuando por momentos el futuro ejecutor de Perry parece ser su propio padre; hechos como estos refuerzan la idea de escapismo de cualquier tipo de juego maniqueo.
En lo que concierne al argumento el mensaje latente de Brooks nos traslada a un problema de entidad, asociado a la legislación americana: la pena de muerte.
El enfoque que muestra, en contra del mecanismo de leyes estadounidenses, mantiene sobre la balanza en un extremo el primitivismo de este sistema, en cierto modo anti-humano y en el otro a dos sujetos, enfermos mentales, sin ningún tipo de escrúpulos.



Capote, Bennett Miller.

Basada en una novela sobre Truman Capote de nombre homónimo [Truman Capote la biografía, Gerald Clarke, 1989] , en 2005 fue dirigida a cargo de Bennett Miller.
Rodada en color, el tratamiento de la imagen fotográfica es de calidad, teniendo en cuenta que ésta ha sido una de las premisas de propaganda de la industria americana (además de la fecha de realización, con dispositivos digitales y posproducción).
La diversidad de planos, iluminación acorde al guión (interacción de claves altas asociadas a la investigación fuera de la cárcel, con claves bajas en secuencias de la prisión), apoyan el argumento anterior.
El guión propio de la industria actual de Hollywood, escaso y conciso y al mismo tiempo un tanto banal, deja paso a imágenes impactantes de violencia explícita [Parece seguir el dicho de “Una imagen vale más que mil palabras”].
La película no tiene fallos graves de ritmo; nos muestra a un Capote atraído y fascinado por la figura del asesino Perry Smith. El argumento se concentra en la investigación llevada a cabo por el escritor con la ayuda de su amiga Harper Lee, absteniéndose el director casi por completo de intensificar la figura que el propio Capote afianzó de sí mismo: “Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy homosexual. Soy un genio.”
Un punto a favor de Miller por evacuar el remarque del amaneramiento y excentricidad del escritor y de su ajetreada vida social, a favor del proceso de investigación e historia del crimen de los Clutter.

Historia de un crimen (Infamous), Douglas McGrath.

Última película sobre Truman Capote, dirigida en 2006 y la más sensacionalista de todas. Muestra a un Truman genuino, abnegado en vicios, despiadado con sus fuentes. [9 Prometió a los asesinos la impugnación de la pena de muerte, pero una vez obtenida la información no se produjeron cambios en el juicio]
Es curioso analizar el elenco de actores:
Sandra Bullock caracterizada como Harper Lee un tanto anodina, Gwyneth Paltrow e Isabella Rossellini para incrementar el caché del film, Lee Pace (conocido por una serie cómica en claves de humor negro, Pusing Daisies [En español “Criando malvas”]) y Daniel Craig, a quien asociamos directamente con el agente 007. Un remake del Star System irónico cuanto menos.
Imagen, iluminación y ritmo narrativo correctos, de calidad por la misma característica anteriormente mencionada con Capote: los medios de producción y realización norteamericanos. En cuanto al guión, se centra continuamente en la figura social de Truman, su idiolio con Perry... el asesinato en cuestión parece carecer de importancia.




ANÁLISIS COMPARADO

Analizando las tres péliculas con el libro de Truman Capote, encontramos la dicotomía que se genera siempre entre cine y literatura.
La fotografía en las tres, de gran calidad, pero con matices sustanciales. El arranque, brillante en la de Brooks, [Con la presentación de Kansas City y la suela de Perry] polémico en la de McGrath e intrigante en la de Miller, nos condiciona también por la aplicación cromática, por la confrontación entre el blanco y negro frente al color.
Si comparamos el guión, tenemos que contar con las diferencias argumentales entre las tres: la de Brooks es la más fidedigna con la obra, la denominaríamos “adaptación”, frente a las otras dos que se centran en el proceso de investigación.
Aún así, la complejidad argumental y retórica visual se la lleva A sangre fría, incluyendo el trasfondo social y las connotaciones que el mismo posee, incluyéndola en lo que conocemos como cine artístico de alta cultura.
Comparando argumentalmente las otras dos, Capote más seria, Historia de un crimen irrisoria. Capote se centra en la investigación, le da entidad e importancia al crimen acaecido, frente a Infamous, que remarca continuamente la actividad lúdica y social del escritor.
Sobre la composición temática, concretando en las escenas de violencia, quedan patentes y explícitas en las dos últimas realizadas. En el caso de Brooks, opta por una sutileza formal, que le da el mismo carácter trágico al argumento y visualmente resulta menos morboso y rocambolesco.
La música, presente en las tres, en las dos primeras [En sentido cronológico de realización] funciona como elemento secundario, ambiental. En la última, destaca en las secuencias de la vida social de Truman, que son las más predominantes, por lo que el mensaje latente que el director proyecta es bastante claro.
En cuanto al desenlace de las tres, con la muerte en la horca de los asesinos, hay divergencias fundamentales. Los diálogos en la de Brooks son los mismos que en el libro:
- Dick: “Sólo quiero decir que no siento rencor. Me están ustedes enviando a un mundo mejor que el que jamás fue éste”. [Capote, Truman; A sangre fría, Anagrama, Barcelona, 2007, pág. 428]
- Perry: [...] “Carece de sentido pedir perdón por lo que hice. Está casi fuera de lugar. Pero lo hago. Pido perdón”. [Capote, Truman; A sangre fría, Anagrama, Barcelona, 2007, pág. 430]
En la escena final aparece Perry ahorcado, balanceándose ya muerto.
En la de Miller, Dick no aparece, presuponemos que le ahorcan antes que a Perry. Éste último pregunta por algún familiar entre los asistentes (nada que ver con la novela). El final culmina con el personaje de Capote subido a un avión contemplando el cielo y con el diario que Perry escribió e ilustró en la cárcel en la mano.
En Infamous, el diálogo de Dick es fiel a la novela, pero en cambio el de Perry es inexistente. Otro antagonismo lo encontramos en los asesinatos. En la novela no queda totalmente claro quién es el asesino, juega con el testimonio de Dick, pero suponemos que fue Perry, y Dick cómplice de asesinato. En esta misma película, Dick mata a la señora Clutter y a Nancy. Como final aparece un borrador con las palabras escritas “Answered Prayers”, título de una de las novelas inacabadas y póstumas de Truman Capote.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El caso de Samantha Tumpach



Jorge me pasa las referencias americanas sobre el caso de Samantha Tumpach, apenas recogido en la prensa española, a pesar de su manifiesta actualidad. A continuación, un fragmento de la narración de 20minutos

“Grabar en un cine con su videocámara tres minutos de la película Luna Nueva (la secuela del Crepúsculo) puede suponer para Samantha Tumpach, una joven de 22 años de Illinois, a una pena de tres años de prisión. La grabación iba destinada, como regalo de cumpleaños, a la hermana de la detenida.
Tumpach, cogida in fraganti mientras grababa en las imágenes del film en un cine de Rosemont, fue detenida por la Policía y pasó dos días en la cárcel. La joven se enfrenta a una pena de hasta tres años de prisión por estos hechos.
Desde que se conoce su detención, las opiniones sobre la posible condena a la que se enfrenta la joven coinciden en que ésta resulta excesiva. Una experta en tema jurídicos relacionados con la piratería digital ha asegurado, en declaraciones a la cadena CNN, que es "una distorsión ridícula de la ley el perseguir de esta forma a la chica".

Y me pregunto si no nos estaremos volviendo locos…

Hace cuatro años David Bravo Bueno publicaba el “test del Disparate” en su Kriptopolis, mil veces reproducido con o sin retoques con posterioridad, y ampliaba la argumentación en su libro “Copia este libro”, para el caso español.

Siguiendo la interpretación que hace la industria del artículo 270 del Código Penal, elija cuál es la acción considerada de mayor gravedad:

PREGUNTA:
(a) Juan fotocopia una página de un libro.
(b) Juan le da un par de puñetazos a su amigo por recomendarle ir a ver la película “Los Ángeles de Charlie”.
RESPUESTA:  La acción más grave desde un punto de vista penal sería la “a” puesto que la reproducción, incluso parcial, sería un delito con pena de 6 meses a dos años de prisión y multa de 12 a 24 meses. Los puñetazos, si no precisaron una asistencia médica o quirúrgica, serían tan solo una falta en virtud de lo dispuesto en el artículo 617 en relación con el 147 del Código Penal.




PREGUNTA:
(a) Juan copia la última película de su director favorito de un DVD que le presta su secretaria Susana.
(b) Juan, aprovechando su superioridad jerárquica en el trabajo, acosa sexualmente a Susana.
RESPUESTA:  El acoso sexual tendría menos pena según el artículo 184.2 CP.


PREGUNTA:
(a) Alfonso se descarga una canción de Internet.
(b) Alfonso va a hurtar a El Corte Inglés y, como se la va la mano, se lleva cincuenta compactos por valor global de 1.000 euros.
RESPUESTA:  Seguiría siendo más grave la descarga de Internet. El hurto sería un delito porque supera los 400 euros, pero sería de menor pena que la descarga (artículo 234 C.P.).


PREGUNTA:
(a) Pedro se graba la película El Resplandor del VHS de su amigo.
(b) Pedro, irritado por el doblaje de la película, amenaza de forma leve a Verónica Forqué exigiéndole que no vuelva a hacerlo nunca más. Pedro usó un arma en la amenaza.
RESPUESTA: La copia sería un delito y la amenaza, incluso con un arma, una simple falta (620.1 C.P).

Algo vale que en España no cumple las leyes nadie...

2012

Por Juan Pablo Perucho Alcalde


Con sonrisa de sorna me dirijo al cine a ver una película siendo consciente de que se trata de uno de los ejemplos actuales y más relevantes en lo que a cine como consumo de masas se refiere, de entretenimiento. Al entrar en esta película nadie espera grandes personajes, ni un desarrollo argumental ni personal relevante, en ese sentido es igual que una película porno, todo el mundo sabe lo que va a pasar.
A grandes rasgos, se podría decir que es todo lo que se espera de ella, efectos especiales impresionantes, una estructura descaradamente esquemática, diálogos absurdos, personajes innecesarios, y cierto intento de humor negro que no termina de cuajar
La película tarda mucho tiempo en arrancar, los primeros veinte minutos son interminables, a partir de ahí se inicia la estructura milimétrica, en forma de dientes de sierra, perfectamente estudiada intercalando escenas alucinantes con otras de diálogos, caracterizados por su simplicidad y banalidad argumental, que hacen rechinar los oídos de cualquiera que sepa articular un par de frases seguidas.
En cuanto a los personajes, se trata de un filón para analizar el ridículo y el absurdo hecho personaje, más que de personajes se trata, de caricaturas, clichés de familias rotas, ex-maridos, e incluso un simpático "duendecillo" del bosque que predice el fin de los días antes que la propia NASA ayudado de toda clase de estupefacientes.

El metraje es sorprendentemente largo para una película de este tipo (puramente comercial así que con 90 minutos pensé que nos iban a despachar). Si hubieran eliminado todas las escenas de los personajes hubiera pasado mejor rato sin duda. Sus 2´30 horas hacen pensar que una hora de sentimentalismos y drama social directamente se lo podían haber ahorrado y además hubieran mejorado el ritmo general de la cinta.
Es necesario abordar el tema social teniendo en cuenta el argumento en cuestión, pero está mal desarrollado precisamente por tener un reparto de personajes coral, ya que se deja llevar por estupideces de algunos de ellos. Transcurridas dos horas, el ritmo baja llegando a aburrir pues la segunda mitad de la película deja a un lado los efectos especiales, trata de mantener el interés sin conseguirlo añadiendo escenas de peligro para el coro "protagonista", momento en el cual el espectador empieza a incomodarse en la butaca y a pensar en dónde ha aparcado el coche.
La fotografía es una maravilla sobre todo cuando llegan las consabidas catástrofes. El resto pasa totalmente desapercibido, llega a defraudar en contadas ocasiones como escenas de acción, que se suelen rodar plagadas de cámaras por todos lados, se aprecian imágenes de cámaras de calidad dudosa sobretodo en el último tercio de la cinta intercaladas con otras de muy buena calidad. Llama la atención aunque en mi opinión es un mal menor.
Creo importante resaltar la figura del director Roland Emmerich como más papista que el papa, parece más "yankee" que Abraham Lincoln, siendo europeo.
Ha firmado cintas como Independence Day, Godzilla, Stargate, El Patriota, "The day after tomorrow", todas ellas con ciertos calcos argumentales que dan una idea de la generosa imaginación de este director y co-guinista. Películas en las que catástrofes acaban o ponen en peligro la población global o exclusivamente norteamericana (extraterrestres, monstruos venidos de Asia, catástrofes ambientales y ahora predicciones apocalípticas). En general para Emmerich, el director, los personajes son lo de menos, películas en donde los protagonistas nunca son ni serán mujeres, que hasta el fin del mundo serán relegadas a lo casero y hogareño, además de meros "objetos" ya que son todas preciosas, mientras son los vaqueros los que tratan de arreglar la situación.

Para hombres hay dos tipos de papeles, protagonista, o el que morirá ayudando al protagonista a salvar al "rebaño" de mujeres. Todas estas muertes, necesarias para el desarrollo dramático de la historia y empatizar con el púbico, haciendo que el reparto de actores sea únicamente justificado para que se vayan muriendo de vez en cuando. Y que todo esfuerzo o abuso de violencia por parte del protagonista sea justificado.
Son alucinantes los repartos corales que facilitan la tarea a los guionistas e insultan la inteligencia del público, lo cual queda patente con el sorprendente e innecesario protagonismo del presidente americano en sus películas (o de la figura paternal férrea y con un gran corazón como en El Patriota). Y para rematar las catástrofes pasan siempre en Estados Unidos, en los Ángeles o Nueva York ombligos del Universo, lo cual es importante porque una vez destruidos ya se puede empezar a destruir el resto del mundo.
En mi humilde opinión se trata una película para pasar el rato, entretiene y mucho, aunque da la impresión de haber sido realizada por un elenco de especialistas de diversos campos que debían tener prohibido la comunicación entre sí. Animadores, diseñadores de efectos especiales, y guionistas (aunque creo que eran un poco “vaguetes”) trabajando a la vez, que no juntos para hacer una película para Ronald Emmerich como director de orquesta y dejando claro que no domina ninguno de los departamentos, sino que hace las veces de director de orquesta sordo y/o ciego.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Dead Man

Por Raquel Carrascosa Lozano



En Dead Man, Jarmusch rompe con todos los estereotipos, comenzando por el género. Está claro que el filme está ambientado en una especie de oeste, por los decorados, la ropa de los actores, los personajes que aperecen, que aparentemente responden a tipos frecuentemente utilizados en este tipo de película, el bueno, el malo, el indio, la prostituta...pero lo cierto es que Jim nos presenta una peli del oeste de corte muy actual.
Rodada en blanco y negro y con una fotografía muy cuidada, de tomas no muy largas y especialmente cortas al principio, en el vagón del tren, en el que la atenta mirada de los pasajeros nos provoca bastante inquietud visual, dejando aparte la caracterización de los personajes a cada cual más raro y salvaje, lo que nos indica como será el lugar al que nuestro joven protagonista se dirige. Johnny Deep, tan estrambótico como siempre, se dirige a un lugar para desempeñar su nuevo empleo, una ciudad aparentemente civilizada pero que en realidad no es más que puro primitivismo, por lo tanto Deep aquí representaría al venido de fuera (el extranjero) quien debería ser el malo de la peli, pero no, no es ni el bueno, ni el malo, con perdón de la expresión, es el tonto de la película o por lo menos comienza siéndolo.

 Lo mismo que con él, (esta rotura del estereotipo marcadao por el género del oeste) ocurre con los demás personajes, ¿una prostituta del oeste fina y delicada? ¿un indio con sus respectivas plumas en la cabeza, y su peculiar atuendo, tan culto y conocedor de la lengua y literatura inglesa?. Esto provoca que la película cuanto menos resulte interesante y si a eso le unimos un ritmo lento, muy lento, pero agilizado con un asesinato cada diez minutos, y para mantener nuestra atención un primer plano del escote de la prostituta a escasos minutos del inicio, la cosa mejora. Lo que no ayuda a hacer más fluido el ritmo de la película es la escasez de diálogos, aunque para destacar más aún la inquietud y tensión, las cuidadas imágenes son acompañadas de vez en cuando con los sonidos improvisados de la guitarra eléctrica de Neil Young. Para mi gusto se repite demasiado el paso a los estados de inconsciencia del protagonista, el ritmo podría ser más ágil, y menos previsibles los asesinatos cada diez minutos, si que me parece curiosa la introducción de la comedia por medio del personaje del indio, que es sin duda el personaje más incierto de todos.

TETRO. Francis Ford Coppola.

Por Inmaculada Pizzella Díaz



Tetro?? Todos me decían que no valía la pena… la peor de Coppola…tan mala es?? No creo que sea para tanto.
Es cierto que es un estilo completamente distinto al que Coppola nos había enseñado con sus superproducciones como Apocalipse Now y El Padrino, pero que sea distinto no significa que sea peor. No estamos acostumbrados en esta época de alta velocidad, a detenernos a observar una película de dos horas de ritmos tan lentos. Necesitamos imágenes impactantes, acción, y todo en un máximo de 90 minutos de narración.
Ante todo se plantea el tema del blanco y negro. Sin duda un elemento impactante en el siglo XXI. Quizás la intención de Coppola es la de acercarse de esta manera a los grandes clásicos, un retorno al pasado, crear un ambiente más intimo y personal. Pero se alternan escenas en color a las de blanco y negro, cuando se narran episodios del pasado del protagonista. ¿Por qué? Parece que el tiempo ha intercambiado los papeles… el pasado es color y el presente es blanco y negro. Podría interpretarse como una metáfora en cuanto el presente del protagonista es desgraciado y triste, por lo que sin viveza ni color, o como un elemento que resalta el cambio de época de una escena a otra. Pero, es necesario este juego de colores?? Yo creo que hubiese estado mejor si simplemente hubiese tratado toda la película o bien en color o bien en blanco y negro, fundamentando una decisión concreta y motivada.
Sin duda en general el empleo del blanco y negro no ha sido un aspecto negativo, es más, creo que ha sido muy bien utilizado por Coppola, en cuanto hay un juego magnifico de la luz, dotando a las imágenes de gran calidad. Este juego de luces ayuda a crear una fotografía magnífica, muy artística. Como por ejemplo las luces que iluminan los cuerpos desnudos de Tetro y Miranda, creando un juego magnífico de claroscuro. En general me ha parecido una película muy artística. Además de jugar con la luz, utiliza también el espejo para tomar la escena de manera indirecta a través de ese espejo colocado frente a la puerta de la casa, utilizado repetidas veces, quizás demasiadas.

Es el juego de luces que interviene en la imagen que dota de movimiento a la narración, mientras que la cámara está inmóvil varias veces, sin hacerlo notar al espectador.
Entre los actores, hay una Maribel Verdú muy acertada para el personaje que desarrolla, un casi desconocido Ehrenreich, con un aire a Leonardo di Caprio, jóven, guapo y con una personalidad misteriosa, entre fescura juvenil y frustación familiar. Vicent Gallo, poeta frustrado por un pasado familiar difícil, pero que dentro de él sigue manteniendo la esperanza de una familia. Otra española, Carmen Maura, con un personaje poco definido quizás, que aporta poco a la narración a mi parecer. Todos estos personajes englobados en un ambiente misterioso, de secretos familiares sin descubrir, que crea tensiones y rivalidades en una familia aparentemente normal.
Quizás el aspecto que menos me ha gustado de Tetro es ese matiz raro y misterioso que en ocasiones se hace notar en escena, como la alternancia de la danza y los cuentos de Hoffman en la narración. Y el matiz trasgresivo con la argentina cachonda y el drag queen, que tienen un aire al “rollo” Almodóvar.
Buena o mala, Coppola es Coppola. Después de 46 años, ha sabido aprovecharse de su popularidad para hacer, quizás, lo que realmente le gusta y ha perseguido. Quizás sea este el verdadero Coppola, y Apocalipse Now un fracaso personal y un éxito de taquilla.

Hable con ella. 2002.

Por Jesús. M. Leblic
Creo recordar que "Todo sobre mi madre" terminaba con el telón de un teatro abriéndose. "Hable con ella" empieza con este mismo telón también abriéndose. Esta vez nos situamos como espectadores de excepción en la obra de teatro "Café Müller". Aparecen dos mujeres con camisones blancos sobre un escenario lleno de mesas y sillas, estas mujeres recorren el escenario como cuerpos ingrávidos, se golpean contra las paredes mientras un hombre, este, vestido de negro, les va retirando las mesas y las sillas para dejar actuar a su antojo a estas figuras frágiles, fuera de control. Quizá ésta obra nos habla del intento de alguien de corregir el drama que es la vida, quizá no.
Las imágenes y la música del arranque de esta película me estremecen cada vez que las veo, y creo que preparan al espectador para una historia cruda, sobre la incomunicación de las parejas, la amistad entre dos hombres, la soledad, el amor, los secretos, el silencio, la enfermedad, la muerte y la locura.
La película se desarrolla mayoritariamente en un tono monologuista, los dos protagonistas del film, ésta vez dos hombres, hablan para quien no les puede oír, sin esperar una contestación a cambio. Hablar solo, sintiéndote acompañado. Contar historias y después recordar a esa persona que está en coma, que ya la hablaste de ello y hacer preguntas retóricas que contestaras tu mismo. Quizá, de esa manera, nos acercamos al tipo de locura de sentido común, como una persona que habla con su perro y parece esperar respuesta de todo ese discurso, simple narrativa, que muchas veces, forma parte de nuestra propia vida sin darnos cuenta.
El film nos va presentando a los personajes principales, a alguno, dos veces, son carteles con sus nombres que también nos cuentan algo de la historia. El ritmo de la película casi durante las dos horas, tiene un nivel muy alto, te mantiene atento a cada escena, cada momento se deja ver único, los cortes de cámara son intensos, no llegan a ser largos ni cortos, diría que son precisos.El flashback se presenta como conductor de la trama.
Las historias se mezclan con fluidez, y no pierdes el hilo narrativo de ninguna, la sensibilidad con la que está tratada, se destaca en cada uno de los repartos que se dejan ver en la película. La fotografía está muy cuidada, totalmente ligada al guión, acompaña a cada escena dando la calidez, frialdad, emoción…que se requiere en cada caso.

Me gusta un momento al final de la cinta; están en el teatro y Marcos se gira para ver a Alicia desde su butaca, cuando su mirada la alcanza, un foco se enciende para iluminarla la cara, mientras, podemos disfrutar de un fragmento de la obra " Masurca fogo".
Los movimientos de cámara fluyen entre imágenes cuidadas, que explican perfectamente la condición del personaje. Desde dentro de la película vemos partes de obras de teatro que ya he mencionado, podemos ver a Caetano Veloso cantando en directo para unos cuantos amigos del propio director, la música tan cuidada, las referencias al cine mudo, a grandes artistas…nos encontramos dentro de una obra que se rodea de alta cultura por todas partes.
No puedo dejar de hablar de la sutil manera de explicar algo al espectador por medio de una película de cine mudo. " El amante menguante" ;para este corto, Almodovar recurre a Griffith, haciendo un pequeño homenaje a los inicios del cine. Recuerda también a Bukowski, que en su relato "Quince centímetros" contaba una historia similar a la del corto," El amante menguante" ;Almodovar, ironizando, utiliza éste cine como medio de comunicación entre los personajes.
Los personajes vuelven a tener algo que contarnos en este film, algo habitual en el cine de Almodovar, con infancias difíciles, y deseos imposibles, vuelve a recuperar la locura del amor para contarnos la historia principal, Benigno y Alicia.
Me recordó a películas como "Blancanieves" o "La bella durmiente", el príncipe en esas dos películas mediante un beso ( beso, como acto de amor verdadero), hace despertar a su princesa. El conflicto moral vuelve a aparecer por la manera en que conocemos a Benigno y las acciones de este personaje.
Sobre los actores diría, que en líneas generales me los creo, con algún personaje menos conseguido, Javier Cámara (Benigno) y Darío Grandinetti (Marcos) mantienen el nivel de interpretación alto.
Los académicos del cine español solo le dieron el Goya a la mejor música original, ese año los galardones se los llevó una película que desde mi punto de vista es inferior, "Los lunes al sol" de Fernando León. Fuera de España tuvo una gran repercusión, fue gratamente valorada y recibió premios de gran envergadura. El cine español aún tiene algo que decir dentro de los círculos de la alta cultura, con películas de este calado intenso y emocionante.

jueves, 3 de diciembre de 2009

La madrina

Las circunstancias mandan...

Filmografía de Ángeles González-Sinde, Ministra de Cultura:
Como guionista
La casa de los líos — serie de TV (1 episodio, 1996).
La buena estrella (1997), de Ricardo Franco.
Lágrimas negras (1998), de Ricardo Franco.
Segunda piel (1999), de Gerardo Vera.
Las razones de mis amigos (2000), de Gerardo Herrero.
Antigua vida mía (2001), de Héctor Olivera.
Cuéntame cómo pasó — serie de TV (2001).
El misterio Galíndez (2003), de Gerardo Herrero.
Manolito Gafotas - serie de TV (2004), de Antonio Mercero.
La suerte dormida (2003).
La vida que te espera (2004), de Manuel Gutiérrez Aragón.
La puta y la ballena (2004), de Luis Puenzo.
Madrid 11M: Todos íbamos en ese tren (2004), de varios directores.
Entre vivir y soñar (2004), de Alfonso Albacete y David Menkes.
Heroína (2005), de Gerardo Herrero.
Los aires difíciles (2006), de Gerardo Herrero.
Todos estamos invitados (2007), de Manuel Gutiérrez Aragón.
Una palabra tuya (2008).
Mentiras y gordas (2009).


Como directora
La suerte dormida (2003).
Madrid 11M: Todos íbamos en ese tren (2004) — segmento «Como los demás».
Una palabra tuya (2008).


Como actriz
El bengador Gusticiero y su pastelera madre (1977)

Seguramente ella, que nunca aparecerá aquí por méritos estéticos ni cinematográficos (a mi juicio, "sus películas" no sirven ni como productos de entretenimiento), sea la responsable de la genial idea recogida por los medios de información durante estos días:

“Una comisión de ámbito nacional integrada por expertos independientes será la encargada de la salvaguarda de los derechos de autor en Internet. Se llamará Comisión de Propiedad Intelectual y tendrá unos poderes hasta ahora inéditos para un órgano administrativo, puesto que suya será la potestad de bloquear las páginas web que alojen o faciliten sin permiso enlaces de archivos sujetos a derechos como películas, canciones y videojuegos. La tutela judicial del proceso, que en el caso del corte de las conexiones de los internautas particulares nadie pone en duda, queda al menos en entredicho, en el caso del bloqueo de las web, que podrá ser decidido en primera instancia por la citada comisión”.

¿No es justo que Aute, Ramoncín , Loquillo, Sabina, González-Sinde, etc. cobren por su trabajo? Naturalmente. El conflicto surge de cuando chocan los intereses de esos “artistas”, que en muchos casos sólo lo son por título oficial,  y sus “socios” y “gestores” con los de los ciudadanos en bloque mayoritario. Puede que sea demasiado suspicaz o malévolo, pero a mí este asunto me suena a cacicada de los ganapanes de la "industria artística", enviciados con las subvenciones, los encargos oficiales y demás prebendas, cada vez más próximos a las fórmulas de Al Capone...
¿Sabina, qué haces tú con esos señores?
Como el manifiesto escrito para replicar al desaguisado es sumamente explícito, me excuso por no continuar el agumentario…

"Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en internet
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia".

No me extrañaría que el conflicto se resolviera olvidando el asunto de "la comisión" y del bloqueo de las páginas "malvadas" a cambio de un "impuesto especial y discreto", aplicado a la factura del ADSL... Por supuesto, todo "superlegal", de modo que "los Intocables" no meterán a nadie en la cárcel por evasión de impuestos....

miércoles, 2 de diciembre de 2009

“HARD CANDY” DE DAVID SLADE.

Por Francisco Martínez.

Hard Candy es una película cuyo género es difícil de definir. Se trata de un thriller psicológico que en ocasiones juega con el terror y la violencia sin llegar a ser demasiado explícito. En principio la película se apoya en mecanismos del cine comercial tradicional: un argumento sencillo y potente, una imagen suficientemente cuidada y un ritmo muy trabajado al servicio de la historia que se narra. La película trata sobre una chica de 14 años que queda con un hombre joven al que ha conocido por Internet. Ellos dos son (excepto cortas apariciones) los dos únicos actores en toda la película. Ésta se desarrolla en la casa del hombre, fotógrafo de profesión, a la que ambos acuden. La inocente niña resulta ser una especie de fría y excéntrica vengadora que busca castigar al hombre al que toma como un deshumanizado pederasta. Su peor carencia es que esta dualización de los personajes y la radical simplificación del problema que trata se mantienen durante toda la cinta, y aunque ambos personajes desarrollen su personalidad más allá del absurdo maniqueísta nunca consiguen zafarse de su categoría de “pedófilo inhumano” y “justa vengadora”. El maltrato tan salvaje al que ella le somete está siempre a punto de humanizarle como víctima, pero algún giro argumental los acaba devolviendo a sus lugares iniciales, transmitiendo la sensación de que toda la violencia está justificada, como una especie de venganza hipotética contra el “monstruo de la pederastia” al que consigue aniquilar apelando a su “conciencia social”.


Esta superficialidad tan propia del cine norteamericano hace que a nivel argumental la película flaquee un poco, aunque el guión tiene cierta calidad y mantiene los cambios de ritmo y la fluidez a pesar de contar sólo con dos personajes. Lo que sostiene la película son sin duda alguna las interpretaciones de ambos actores, especialmente la de Ellen Page, que da vida a la joven justiciera. El ambiente es lo suficientemente claustrofóbico para mantener con vida la historia pero sin excederse en el uso de recursos de tensión. La imagen está cuidada, se utilizan muchos planos cortos pero con suficiente habilidad y un gran sentido del ritmo. La tensión se genera de manera muy natural, sin recurrir a violencia explícita ni absurdos giros argumentales, de forma que se apoya en el duelo entre personajes, permitiendo que la historia se desarrolle de manera sorprendente pero sin descolocar al espectador.
Lo mejor de la película es precisamente lo singular del espacio y los protagonistas, que hace que su desarrollo parezca más el de una obra teatral que el de una película de terror. Fue premiada en el festival de Sitges en 2005.

Aunque son grandes sus carencias me parece una ópera prima interesante y con cierta calidad visual, especialmente para un director, David Slade, que se ha orientado posteriormente hacia el cine puramente comercial. Tanto es así que su próxima película en estrenarse será la tercera entrega de la famosa saga “Crepúsculo”.